11 jun. 2011

Capitulo 2

Después del duro invierno, una calida primavera sobrevino a los ciudadanos Alteos, que aunque no les sirvio de mucho consuelo después de haber perdido tantos familiares y amigos, en la noche Eterna y en las guerras orkas, los 6 meses de calma que habían transcurrido, dio esperanzas y ánimos para seguir adelante.

Hoy una densa nube grisacia cubre el cielo, los druidas locales pronostican lluvia, (aunque no hace falta ser druida para adivinarlo).
Las reparaciones en Nueva Stalinvast prosiguen, aunque gracias al apoyo de la torre arcana de la ciudad, la torre Rubí, la reconstrucción avanza mucho más rápido de lo esperado.
Los campos ya casi pueden producir suficiente alimento para todos, y gracias a los poderes otorgados a los clérigos  de la miserecordiosa Barakiel, diosa patrón de la humanidad, la ciudad y sus alrededores han podido ser alimentados.
Además, la ciudad parece que ya a empezado a recuperar la actividad de antaño, en la Ankezplanz, la plaza central de la ciudad, adornada ahora con lo que quedo en pie de la estatua central de Rión Monstegui, fundador de Nueva Stalinvast, hace 536 años. En esta esta plaza se reunen mercaderes y comerciantes, para hacer sus negocios y vender sus productos a los ciudadanos en el mercadillo.
Los diferentes gremios ya han empezado su actividad de forma estable gracias al suministro continuo que suministran los mercaderes, al asegurar los caminos, y a la nueva empresa montada por maese Leto Winwger, miembro de la torre Rubí, y su negocio de transporte de mercancias, y personas mediante medios mágicos.
Por desgracia, las explosiones de energía arcana que se sucedieron en la noche eterna, han provocado una inestabilidad mágica, y con ello han hecho que hayan sucedido varios incidentes menores.
También se han restablecido y mantenido relaciones comerciales como los Enanos, que además, se ofrecieron como mano de obra para levantar las nuevas murallas de Nueva Stalinvast, y también con los elfos, aunque estos de manera general solo han mantenido las relaciones comerciales, y en la guerra siempre han actuado de forma solitaria y en batallas aislados, inclinando la balanza siempre en favor de la Alianza.

En cuanto al cuerpo militar, esta bastante mermado, muchos soldados han muerto, y solo quedan los más jóvenes inexpertos, y los más veteranos, que han conseguido sobrevivir hasta ahora. Solo queda en pie un general, Abel Melius, un hombre severo y directo, pero justo, con gran sentido de la lealtad hacia su reino y por el que estaría dispuesto a defender con su vida. Desgraciadamente, su nuevo cargo como Cápitan general, le tiene atado a la burocracia, cosa que detesta. Él, en tiempos de guerra, quiere comandar a sus tropas estando junto a ellas, derramando sangre junto a ellas, no detrás en una tienda de campaña o desde la propia ciudad, rellenando papeleo y firmando papeles inútiles.
Otra facción que ha resultado muy perjudicada, los filos del ocaso, hábiles guerreros que complementan sus pericia marcial con poder mágico. Ahora solo quedan alrededor de los 30 integrantes, cuando antaño fuero más de 5000.  Esta unidad era el simbolo militar de Altea, y su unidad más temida por sus enemigos.
Por último, para poder subsanar la falta de personal, se contrato de forma permanente a un grupo de mercenarios, el puño de hierro, fundado hace unos 7 años por el enano Khurgan puño de hierro, un excelente guerrero, aunque los que han combatido junto a él, dicen que prefieren verlo en la lejanía, puesto que en batalla, se le apodera la furia de una bestia, y a partir de ese momento es imparable. Incluso fuera de la batalla, los que han tratado con él dicen que es frio e insensible, además de parecer que carezca de ningún tipo de preocupación, solo que las cosas sigan funcionando.

Del resto de Altea no queda mucho, pequeños pueblos y villas alrededor de Nueva Stalinvast, y alguna ciudad menor que esta en proceso de reconstrucción.

Mientras tanto, en las fronteras Alteas, la 14º compañía del ejercito imperial de Gra, al mando del coronel Heinger Audín, esta ocupando tierras Alteas, sin el consentimiento del consejo.
El consejo es el responsable de gobernar Altea, aunque se mantienen en el anonimato y nadie sabe quien lo integra ni cuantos, por lo que el pueblo siente recelo hacia estos. Aún así, todas las acciones tomadas por el consejo, han sido a favor del pueblo, y siempre les ha ido bien, así que no lo cuestionan y simplemente, dejan que ellos hagan su trabajo.

Y ahora mismo, el consejo se esta reuniendo para discutir las acciones a tomar, por la toma de tierra ejercida por Gra.

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